miércoles, 4 de noviembre de 2009

Maltrato de género

Es triste que a dia de hoy todavia se den casos como el siguiente "Nagore Laffage murió estrangulada el 8 de julio del año pasado en Pamplona. El acusado mantuvo una cita con ella antes de, supuestamente, asesinarla y ocultar su cuerpo en la localidad navarra de Orondritz." o este otro "Un hombre de 42 años, con evidentes síntomas de estar ebrio, ha sido detenido por la Ertzaintza acusado de maltratar a su esposa en un hospital de San Sebastián, donde acababa de dar a luz."
Son dos casos de maltrato muy distintos, pero que mas da al fin y al cabo maltrato es injusto acabe como acabe la victima no deberia de haberlo sido, puesto que al hombre que mata a una mujer se le impone una pena que debe cumplir y no importa los años pero llegara el dia en el que salga y ¿esa mujer? esa mujer no a cometido ningun crimen y sin embargo ella nunca mas tendra el derecho a seguir con su vida. o el caso en el que un hombre simplemente agrede a la mujer por el simple hecho de sentirse avergonzada de el numerito que el mismo esta montando.
Solo decir algo mas: al hombre que no es dueño de nadie, a la mujer que se sepa hacer respetar y si esta con alguien que no sabe respetar que aunque duela acabe con esa relacion porque mas adelante puede doler mas y no solo psicologicamente.

1 comentarios:

Granaíno dijo...

Hombre, es algo complicado de entender:

Hay dos tipos de parejas: Las que funcionan y las que no funcionan. De las primeras, no hace falta decir mucho: Se pelean de vez en cuando pero solucionan los problemas. En eso consiste la convivencia.

Pero, claro, cuando uno de los dos miembros necesita al otro para sentirse seguro, cuando uno de los dos miembros necesita al otro para seguir adelante o cuando uno depende del otro hasta para lo más mínimo, si el otro se cansa, tiene que llamar la atención. Un día es con una gracia; si pasa, sigue el insulto y si no se controla, ahí están las muertas por malos tratos.

Cuando la confianza se convierte en miedo, cuando la mujer (o también el hombre) no pone el más mínimo límite sobre el otro miembro de la pareja, el otro miembro se salta a la torera la voluntad del primero. Y como da igual cuántos bofetones haya pegado porque no hay un límite, pasa lo que pasa.

En cuanto a lo jurídico, no creo que una persona se merezca entrar en la cárcel toda su vida por maltratar a otra. Si la prisión sirviera realmente para rehabilitar al preso, otro gallo cantaría; de todos modos, la mala experiencia de ser un condenado debería bajarle los humos a más de uno. Confío en eso.

Machote, dale a las entradas, que vas por buen camino. ;p

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